Al escritor José Saramago (Nobel de Literatura en 1998) le escuché decir hace unos años en A Coruña que se estaba formando un ser humano cuyos puntos cardinales son Internet, el estadio de fútbol, la discoteca y el centro comercial. No le falta razón. Si los tres primeros puntos son ocio puro y duro, el último empieza a ser una rutina peligrosa para algunos. Esa idea me viene siempre a la cabeza cuando veo a esas pandillas de adolescentes deambulando horas y horas por pasillos comerciales, aferrados al móvil, hablando entre ellos vía SMS y casi siempre con cara de... ¿y ahora qué hacemos?

Esta ganga, que me hace más delgado y se puede lavar en frío, la encontré en las rebajas de La Huella Digital.