A mis lectores y lectoras

«En un lugar de la nación de Castilla-La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo vivía un hidalgo, aunque lo mismo podía haberse tratado de una hidalga, de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín o rocina flaco o flaca y galgo o galga corredor o corredora. Una olla de algo más vaca o toro que carnero o carnera (véase bueyas), salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino o palomina de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda...».
Estas joyas no se pagan ni con un millón de las ANTIGUAS pesetas de las que circulaban durante la ANTIGUA dictadura franquista; claro que, para antiguo, el ANTIGUO Imperio Romano, que es muy anterior a nuestra ANTIGUA Guerra Civil.
Arturo, eres el jefe de ésto.

JARRI dijo
ARTURO LO QUE DEBERÍA HACER ES RESPETAR A LOS GRANDES, Y MIRARSE MENOS EL OMBLIGO. MATA A TUS ÍDOLOS.
5 Enero 2007 | 08:02 PM