¿Porque lo diga el calendario?
Esta noche en casi todas las casas va a haber un sitio sin ocupar en la mesa, por mucho tropel de nietos, sobrinos y cuñados que se van agregando con el paso de los años. Ese hueco estará superado para unos, y podrán celebrar mejor o peor la Nochebuena. A otros el hueco todavía les supera y les convierte la Nochebuena en la noche más amarga. Y los hay que con o sin hueco en la mesa tienen una historia que les anuda la cena en la garganta.
A todos ellos les recuerdo que no es obligatorio ser feliz esta noche, que ya llegará su Nochebuena. Un, qué se yo, 21 de marzo, martes laborable, compartiendo una tortilla de patata y un chato de Vega Moragona con aquél amigo que llevabas tanto tiempo sin ver, o un 18 de julio, viernes laborable, acodado en la barra del pub, saboreando todavía, a solas, el peliculón que acabas de disfrutar.
El calendario no te tiene que marcar las fechas de la felicidad. Ni de la infelicidad. Y mi obligación era decírselo a todas aquellas personas que quieren y no pueden ser felices esta noche.

Rosa J.C. dijo
Más razón que un santo tienes. Yo tampoco soporto que el calendario mande en mi tristeza o felicidad. Feliz noche si se presta a ello. Y si no, pues no, ¿qué le vamos a hacer?
24 Diciembre 2006 | 05:20 PM