Mis entrevistas y asistencia a ruedas de prensa en Albacete están suponiendo un reencuentro con políticos, empresarios, compañeros de profesión y otros figurines que al verme aparecer arquean las cejas y dicen, "Pero buenooooo, qué sorpresa. ¿No andabas tú por Ono?". Puestos al día con tres pinceladas que no me llevan más de cuarenta segundos, me los llevo a mi terreno, que son los medios, y se la pongo plana: "Pero que vamos, que estoy de paso otra vez, que esto es una mierda, no me digas que no es una mierda, a ver, tú piensa", y notas cómo el venenillo les va haciendo efecto. Lo malo es que les dura poco, pero, ¡ay si juntara a diez o doce a los que les durara!
El caso es que para mis entrevistados, que también se interesan por mi pasado y mi presente, guardo igualmente unos legajos de mi programa de lucha de clases. Les dejo que estén a gusto y que se confíen, les digo, mira, colócate aquí y pónsela así y que no te vea, y ya verás cómo no pasa nada, y entonces hablan. Lo que me ha dicho el primer entrevistado de hoy, un habitual en los medios de comunicación locales:
"Estáis todos igual, de un lado para otro todo el día por dos duros".
El segundo, líder sindical de por aquí:
"Sois un colectivo muy individualista, no entiendo lo vuestro". Y me cuenta la historia de las trabajadoras del textil de Albacete, a las que se les hinchó el coño y fueron capaces de llenar la plaza de toros para exigir la negociación de un convenio en los años de los capítulos finales del Cuéntame.
Mientras estrecho la mano del líder sindical como gesto de despedida, me dice: "Ha sido un honor ser uno de tus últimos entrevistados". No digo más, ¿no? .
Sí, digo: mientras que escribo este post, chateo con un colega de profesión sobre todas estas cosas, y defiende a su jefe porque ya le paga 700 euros. En la ciudad de los alquileres de a 700 euros el pisete en el barrio de Poli Díaz. Está conseguido: que la patada en el culo nos parezca una caricia después de no sé cuánto tiempo recibiéndola en los huevos. Ya no sé qué hacer con vosotros, compañeros. En el pecado váis a llevar la penitencia. Tú que estás pagando hipoteca, o tienes un crío, o que si no no comes, vale. Pero tú, tú qué. No defiendas lo tuyo que va a venir otro a defendértelo.
2 comentarios
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Yo te doy plena autoridad para publicar mi mail sobre mi ultimo trabajo.
Hay gente que prefiere perder la dignidad antes que el curro, esto es facil si soplas a la cuchara todos los dias en casa de papa, pero joder es que se llega a unos niveles en los que hay que putear a los que te joden, por orgullo, por dignidad y porque es ético hacerlo...además si me apuras es divertido mandar curros a tomar por culo para ver la cara que se les queda a los demás.
Es una droga.
Para otro día dejo lo que hizo un amigo mio en Deloitte antes de que pasara a ser mi nuevo dios
Qué bueno, Cuchillo, me parece mentira que gente tan joven como tú tenga tantas ganas de pelea. Fiera, adelante.