Cuarenta horas libres menos, menos blog
Mi niño va a pasar hambre. Para que yo pueda comer él tiene que dejar de hacerlo. Así de cruel. En casi cuatro meses de lunes al sol lo he cebado a diario, habitualmente con potitos de choped, aunque también ha habido alguno de solomillo al roquefort en fiestas de guardar.
Ahora, sufridor de las tétricas 40 horas semanales, se verá mi verdadera capacidad de bloguero. El blog o La Tasquita, el blog o dormir más, el blog o una peli. Esta noche ha sido blog, veremos mañana -bueno, mañana seguro que no porque hay cierre-.
¿Que dónde curro? Lo dejamos para otro día, y así si de verdad tienes interés en saberlo seguirás pinchando y engordándome el número de visitas. Mercadotecnia, que se dice en cristiano.
Sólo os digo que es de lo mío, y que mientras que tú huyes de lo tuyo que te vayan poniendo anzuelos por el camino, qué queréis que os diga, que esponja más que la maizena a la tortilla de patata.
Y lo mejor no lo cuento por prudencia y porque seguramente muera en el subidón de la otra noche, pero ahí quedó. Que por muchos tumbos que esté dando eso de poder, en cierto modo, elegir si quiero jugar en primera, en segunda, o banquillo, eso, y para todo lo demás Mastercard.
Siento ponerme chulito y vanidoso algunas veces, pero es que hay por ahí más de un colmillo que gotea con mis "fracasos". Se les olvida que fui yo el que le dijo al piloto del Concorde que parara en la próxima, que me bajaba. Cuando salía de la cabina vi que había cola. De gente que llevaba su botecito de vaselina, para qué sería la vaselina.
Juego en segunda, me tiran los tejos en primera y sigo queriendo ser profe de secundaria. Y en mi ojete hay un cepo.
Podéis ponerme verde en los comentarios e ir en paz.

DPH dijo
Si tener 40 horas menos supone escribir este artículo de copón y despensa hemos de congratularnos porque hayas encontrado trabajo y no menos de tener un amigo con tanto talento. Merced al complejo que tengo no pienso escribir más pues para eso hay en este blog un mejor escribano que servidor.
Suerte, amigo
30 Noviembre 2006 | 09:41 AM