Spain de cartón piedra
Patio encalado de mitad parriba y azulejo con arabescos de mitad pabajo, geranios, silla de enea y reja negra. Si pue sé, un pozo, y si no también me vale. Una vieja regando la puerta con un cubo de agua cuando cae la fresca, palmeras como mobiliario urbano, la iglesia que no falte ni las terracitas empantanadas de huesos de aceituna y botellines de Cruzcampo.
Es verlo y pensar: a tomar por culo todo, me hago el petate y me vengo a vivir aquí, que esto es lo mío. Me pasó en Ronda, en El Rincón de la Victoria, en Nerja, en Mijas. Y en Benahavís el otro día.
Pero esta vez, tras la ensoñación, fue como si asomara un micrófono por la parte de arriba de la pantalla y se jodiera la magia del cine. Y aunque el micrófono asomó en Benahavís, creo que también vale para Ronda, para el Rincón, Nerja, Mijas y primos hermanos.
¿Por dónde asoma ese micrófono? Por aquí: vas andando por la calle y oyes hablar más inglés que en Londres. ¡Si hasta camareros cincuentones de acentazo andalú zerrao zerrao y con poca pinta de haber terminado la E.G.B. ofrecen some dessert en vez de postre!
Por aquí también: en la terracita enpantanada de huesos de aceituna resulta que los cascos no son de la Cruzcampo sino de Becks, y por muchas horas que eches mondando olivas, en las mesas de al lado no se te va a sentar ni un puñetero andalú zerrao de esos que hacen chiribitas con su particular De cada dié letra que tengo que decí pablar me como zei o ziete.
Qué va, lo único que marrusca aceitunas contigo es la tropa germano-británica (curioso, en la segunda guerra mungial a hostias, y ahora vienen todos a agotar sus vidas al mismo sitio) opulenta y jubilada, que se pasea el pueblito sujeta en sus canillas al aire, famélicas, blanquitas y sin memoria alguna de pelo.
Más micrófono que asoma: Entras a lo que te parece un restaurante con pinta de tasca decimonómica canalla y conforme lees en la pizarra de Cruzcampo We have Sky Sports te das la vuelta rechinando "Otro bar de guiris", que ya es el décimo en el que te ha pasado.
O te vas a esas grandiosas corridas sin picadores de 4novillos4 a mil duros la sombra, a los genuinos espectáculos de flamenco...
Que no es ningún secreto que estos pueblos viven de los dineros que se dejan las pieles rosaditas de allende los Pirineos, ni ahora ya para mí que el patio encalado, el geranio, la silla de enea y la reja son una parte más del decorado de cartón piedra de typical spanish con que estos pueblos van perdiendo su identidad para convertirse en enormes geriátricos germano-británicos.
De momento me quedo a vivir en La Roda soñando con esos pueblitos typical Spanish de la Costa del Sol en los que yo sería feliz.

njimenez79 dijo
Qué razón tienes. Lo que me pregunto es si todos estos pueblos podrían subsistir sin los "timos" a los guiris. Algo me dice que quizá no...
Por cierto, qué envidia me das... yo me iba a Málaga ahorita mismo.
2 Noviembre 2006 | 01:36 PM