Cojonazos, las gracias te las doy yo
Aunque tengo muchas cosas que contar, por higiene mental y porque mi novia está en casa me había propuesto no tocar el blog en todo el finde. No pasa nada: lo de la higiene puede esperar y mi novia, además de entender la necesidad de escribir este post, se está desovariando (que no deshuevando) con el Humor Amarillo de Cuatro mientras que tecleo estas líneas.
Y es que hoy hace un año que Rosa se quedó sin su amigo, maestro y confesor: Alfonso Navalón.
Rosa (la Cojonazos para Alfonso) me hizo navalonero en el San Isidro de 2005, y desde entonces parece como tener una deuda permanente conmigo: "Siento haberte jodido la vida, ya no vas a poder hacer toros en ningún sitio", me decía socarrona -medio en broma medio en serio- de vez en cuando en las tertulias del Cardenal.
Pero no. Las gracias te las doy yo a ti, Rosa, por haberme empujado a conocer al Viejo. Y tranquila, que si en algún sitio me cierran la puerta por haberlo leído y escuchado será que no merece la pena trabajar en ese sitio.

Maite dijo
Qué bonito. Todo.
27 Agosto 2006 | 10:54 PM