que Sabina antes de iniciar su última gira americana, que ha sido un palizón, le pidió una foto de toros que a él le gustara para proyectar ante de empezar los concierto. José Tomás eligió una foto hecha en la plaza de Lima. De izquierda a derecha, posando antes de hacer el paseíllo, estos tres colosos: Fermín Espinosa, Manolete y Domingo Ortega, liados en sus capotes. Vamos, sale ahora esa terna a escena si pudiéramos resucitarla, y pone esto a echar humo. De todas formas, gracias, Joaquín por avalar con tu postura de figura internacional, un melonar con sus meloneros.
Los genios (tres), que están condenados a entenderse.
Estas joyas no se pagan ni con un millón de las ANTIGUAS pesetas de las que circulaban durante la ANTIGUA dictadura franquista; claro que, para antiguo, el ANTIGUO Imperio Romano, que es muy anterior a nuestra ANTIGUA Guerra Civil.
Tregua. Que los post agrios dejen paso a cosas más amables; la Navidad anda cerca. Os dejo el vídeo visto en Internet con el que más me he reído nunca (es imprescinble que tengáis los altavoces encendidos).
Como dice Pepino, no pienso tener un crío en mi puta vida.
No elegí nacer en aquel lugar ni en aquel momento -ni siquiera elegí nacer-, pero tampoco me quejo. Pasadas las fiebres futboleras de una feliz infancia, el espectáculo ese de la bestia y el hombre del trapo rojo me hizo más llevadera la adolescencia. Ahora, a mis veintitantos, con una licenciatura en Periodismo a la que quiero y odio a partes iguales, sin un duro y más rojo que La Pasionaria (que nooo, que soy muy moderadito, que lo digo pa tocar los huevos), lucho por no hacerme mayor. Por eso, entre otras muchas razones (la de mucho trabajo y poco dinero también puede valer), dejé de engordar mi panza en la redacción de un diario digital y me fui a Londres. Recién llegado del Reino Rancio, con la tranquilidad del que sabe que el de enfrente también habla castellano, abro las ingles de mis sesos para dar a luz a este cuaderno escrito a base de cuchilladas. No por nada, sino porque el que lo escribe se llama Israel Cuchillo Castillo y se crió en la Muy Noble y Muy Leal Villa de La Roda (Albacete).